Belleza natural, la nueva tendencia en medicina estética

Hasta hace unos años, las cirugías plásticas eran lo más buscado para mejorar la apariencia estética en hombres y mujeres, especialmente aquellas que permiten moldear la figura. Sin embargo, el amplio abanico de tratamientos corporales y, sobre todo, los beneficios que han demostrado tener, han motivado a que cada vez sea preferida la apariencia natural.

Los tratamientos no invasivos como la radiofrecuencia corporal han desbancado a las cirugías como la única opción para alcanzar el cuerpo perfecto rápidamente, esto principalmente porque no implican los riesgos asociados a las cirugías ni los prolongados tiempos de recuperación.

Cada vez más personas han tomado consciencia de que la alimentación basada en comida chatarra, la falta de ejercicio, el estrés y el poco tiempo para ocuparnos de nuestro bienestar general han dificultado el tener la apariencia que desean; por su parte, los tratamientos corporales no invasivos se encargan de promover la vida y hábitos saludables, ya que sus efectos se ven potenciados cuando el paciente tiene una alimentación baja en grasas, sal y carbohidratos y además hace ejercicio, por lo que no sólo se consiguen resultados a través de la aparatología, sino un cambio profundo en los hábitos de las personas que recurren a ellos.

Existen numerosos métodos que permiten alcanzar el tan difícil objetivo de la reducción de la grasa corporal en áreas localizadas, sin pasar por el quirófano, pero antes de ponerlas en práctica debemos asegurarnos de consultar con profesionales en la práctica de estos métodos, ya que existen algunas condiciones de salud que pueden causar el aumento de grasa corporal o interferir con los tratamientos.

En el caso de las mujeres, el abultamiento del vientre se relaciona con la edad, el estilo de vida, el estrés, los cambios hormonales y los embarazos; el descenso de estrógenos, propio de la menopausia, se asocia con una redistribución de la grasa corporal, que deja de acumularse alrededor de las caderas y pasa al vientre.

Entre los tratamientos que pueden ayudar a la reducción de la grasa corporal destacan:

  1. Ultracavitación, también conocida como liposucción sin cirugía, consiste en la aplicación de ultrasonidos que crean microburbujas en las células adiposas hasta hacerlas reventar, posteriormente se elimina la grasa mediante el sistema linfático.
  2. Mediante la aplicación de radiaciones electromagnéticas, que oscilan entre el campo eléctrico y magnético, se eleva la temperatura en la zona para canalizar la energía a distintas profundidades; además de reducir la grasa corporal, es un excelente tratamiento contra la celulitis.
  3. Drenaje linfático. Un tipo de masaje que ayuda a eliminar el exceso de grasa en distintas zonas del cuerpo, así como las toxinas acumuladas en el organismo.

Estos tratamientos, además de no ser invasivos, son totalmente seguros porque no dañan a la dermis ni a los órganos puesto que solo actúan sobre las células grasas, además no son dolorosos, por el contrario, son relajantes, seguros y efectivos, especialmente si se complementan con un plan alimentario que incluya el consumo de agua y actividad física.

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