Del asbesto en tuberías de la CDMX o cómo hacer negocio con el agua

Escrito por: Mariel Hernández Maldonado

Hace algunos años resonaba una noticia en la que se aseguraba que el presidente de Nestlé, Peter Brabeck-Letmathe, negaba el agua como derecho fundamental del ser humano argumentando que al ser “gratis”, el líquido se malgasta provocando escasez, por lo que debería entregarse la concesión a las empresas privadas destinando 5 litros diarios por persona para beber y 25 para la higiene personal dejando el resto en manos de las gestiones empresariales. Esto dicho por el presidente de la compañía número uno en venta de agua embotellada.

Desde esa declaración se ha especulado mucho acerca del carácter gratuito o privado del valioso recurso del que muchas personas en la Ciudad de México ya carecen diariamente. En muchas delegaciones la carencia diaria del líquido vital ya es el pan de cada día para cientos de familias que esperan diariamente con ansias la llegada de las pipas de agua que a veces ni siquiera es suficiente para las necesidades básicas diarias de los integrantes de las mismas.

Por si no fuera poco, la Organización Mundial de la Salud hace poco dio a conocer la noticia de que las tuberías que abastecen de agua a los 8.8 millones de personas que habitan en la zona están construidas de asbesto, un material que después de la exposición prolongada puede provocar cáncer en los usuarios. Hoy se sabe que las tuberías fueron construidas hace 60 años cuando las propiedades del asbesto no eran bien conocidas, por lo que buena cantidad del sistema está expuesto a que al sufrir una fractura transporten partículas que no se desintegran al entrar en contacto con el agua que posteriormente los habitantes beben.

Aunado al hecho de que Nestlé es uno de los protagonistas de la recién implementada “Campaña contra el Hambre” y la reciente aprobación de la Ley General de Aguas que aprueba la participación de entes privados que presten el servicio de suministro de agua en la Ciudad ha provocado que el reciente descubrimiento levante muchas cejas dudando de la veracidad de estos dichos, pues a decir de algunos ingenieros las tuberías están hechas de cemento blanco y mortero, no así los tinacos que se tienen en la mayor parte de las casas habitación del país, los cuales sí incluyen asbesto.

En ocasiones anteriores se había develado la noticia de haber encontrado partículas de materia fecal en el agua potable de la Ciudad, sin embargo el debate nunca se ha cerrado; mientras algunos aseguran que el agua de la llave es totalmente segura para consumo humano, hay quienes aseguran que es la causa de enfermedades gastrointestinales y ahora también cáncer.

La realidad es que hoy por hoy el agua es uno de los elementos más escasos en todo el mundo y se privatice o no, debemos estar conscientes y hacer uso responsable, ahorra lo más que se pueda y por supuesto estar al día con las noticias sobre lo que pasa en nuestro país, pues el agua es un derecho universal del ser humano y privatizarla iría contra los mismos Derechos Humanos.

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