Especialización del aborto

Cada día, y diversos países, el tema del aborto es de mención constante y sonante. Que si es legal, que si no lo es, que está bien, que está mal, que tiene vetas religiosas… en fin, de diversos modos el tema está instalado.

En ocasiones hablar de “aborto” suele sonar muy duro. Por eso se ha optado por hablar de interrupción del embarazo.

En algunos países, como en Chile por ejemplo, la Comisión de Salud del Senado, avanzó en el debate de las indicaciones al proyecto de interrupción del embarazo por tres causales.

Dicha Comisión de Salud avanzó en casi diez indicaciones del debate en particular que regula la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo.

El debate giró en torno a la posibilidad que debiese tener una menor de 14 años que haya sido víctima de una violación para interrumpir su embarazo, el cual solo podría aceptarse mediante la voluntad de la menor y la autorización correspondiente de su representante legal.

No en todos los países, sobre todo en Latinoamérica existen las clínicas especializadas en ILE.

Entre los considerandos se estableció que si el personal médico considera que existe riesgo que los padres intervengan (por ser autores o cómplices del delito), sea el tribunal de familia quien determine si existe la posibilidad de realizar el aborto.

En el proyecto de Chile al cual hacemos referencia, hubo un punto que generó conflicto: fue la indicación que eliminó las expresiones “la” y “a” todas las veces que aparece, ya que a juicio del secretario de la comisión “en un intento por economizar el lenguaje”, dejando de lado los avances en materia de igualdad de género, en pos de visibilizar tanto al hombre como a la mujer discursivamente.

Haciendo un repaso por Latinoamérica podemos decir que en Brasil, actualmente es legal abortar solo en tres casos: violación, embarazo con riesgo para la mujer o malformaciones cerebrales del feto.

En México, va de acuerdo a cada estado, mientras que en Colombia, en el año 2006 la Corte Constitucional reconoció el derecho de interrumpir la gestación cuando haya peligro para la vida o para la salud mental y física de la madre y también cuando el embarazo sea producto de violación o mala formación del feto.

Por otra parte, en la Argentina, solo se permite interrumpir un embarazo cuando haya peligro de muerte de la madre o en algunos casos de violación.

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